El equipo detrás de Vegan Max

Somos un grupo pequeño de personas que trabaja entre instalaciones reales y hojas de cálculo. Empezamos midiendo el consumo de una sola vivienda y hoy acompañamos a familias que quieren entender qué pasa con la energía de su casa antes de tomar cualquier decisión.

No vendemos equipos que no sepamos explicar. Si un enchufe inteligente no aporta nada en un salón concreto, lo decimos, y si una batería no compensa con los hábitos de una casa, también.

De una medición casera a una red de hogares que deciden con datos

Vegan Max empezó midiendo el consumo real de una sola vivienda en San Luis y hoy acompaña a familias que quieren entender qué produce su tejado antes de cambiar hábitos. Cada etapa dejó una herramienta concreta que seguimos usando.

  1. Primeras mediciones en una casa piloto

    Instalamos un analizador en el cuadro eléctrico de una vivienda familiar y registramos durante tres meses el consumo de lavadora, termo y aire acondicionado. Descubrimos que casi un tercio del gasto ocurría entre las 19 y las 23, justo cuando no había producción solar. Ese desfase marcó la agenda de todo lo que vino después.

  2. Los primeros enchufes inteligentes en uso real

    Pasamos de medir a actuar: enchufes con medición integrada en salón, cocina y despacho, con rutinas de apagado por horario y por ausencia. El objetivo era separar el consumo fantasma del consumo útil sin obligar a nadie a apagar aparatos a mano. Documentamos qué dispositivos merecían automatización y cuáles no.

  3. Monitorización solar abierta a los vecinos

    Abrimos el panel de monitorización de la instalación fotovoltaica para que otras casas del barrio pudieran comparar su producción diaria con la nuestra. La idea era sencilla: ver el excedente vertido en horas punta ayuda más que cualquier folleto. Varias familias reprogramaron el lavado y la carga del coche a partir de esos datos.

  4. Un método replicable, no una instalación aislada

    Reunimos lo aprendido en un procedimiento que aplicamos casa por casa: medir primero, automatizar lo que compensa y revisar cada seis meses con la factura en la mano. Hoy el equipo combina trabajo de campo, análisis de datos y soporte a quien empieza. La historia sigue siendo la misma: menos suposiciones y más lecturas reales del contador.

De un medidor de enchufe a un sistema doméstico completo

Vegan Max no nació como una marca de catálogo. Empezó en 2018 con un prototipo casero para medir cuánto consumía realmente una nevera antigua en un piso de San Luis. Aquel primer registro, hecho con un medidor prestado y una libreta, dejó claro algo que hoy sigue guiando el proyecto: la mayoría de las casas no saben dónde se va la energía, y sin ese dato cualquier decisión de ahorro es a ciegas.

  1. 2018 - El primer registro honesto

    Instalamos sensores básicos en tres viviendas de la misma manzana para comparar hábitos. Descubrimos que el consumo en reposo de televisores y equipos de sonido superaba al de la iluminación completa. Ese hallazgo definió nuestra primera línea de trabajo: medir antes de recomendar.

  2. 2020 - Enchufes inteligentes con criterio

    Lanzamos nuestra primera integración de enchufes programables, pero con una condición poco habitual: solo los instalamos donde el dato previo justificaba la automatización. En electrodomésticos con bajo consumo en reposo preferimos no vender nada, aunque el cliente lo pidiera.

  3. 2022 - Monitorización solar en tejados reales

    Empezamos a trabajar con instalaciones fotovoltaicas residenciales, sobre todo en viviendas con consumo diurno irregular. El reto no era leer la producción, sino cruzarla con la previsión meteorológica y con las horas en que cada familia realmente enciende sus aparatos.

  4. 2024 - Un método, no un producto

    Hoy acompañamos a propietarios que quieren entender su factura antes de invertir en paneles o baterías. Revisamos histórico, medimos puntos concretos y proponemos ajustes por etapas. A veces la conclusión es que no hace falta ampliar nada: solo cambiar cuándo se usa lo que ya está instalado.

Cada etapa nos dejó una lección sencilla: los datos sirven cuando alguien los traduce en decisiones concretas para una casa concreta.

Nuestro equipo detrás de cada instalación

Vegan Max nació en 2019 cuando tres técnicos de San Luis empezaron a medir el consumo fantasma de sus propias casas. Hoy somos un equipo pequeño que instala y documenta cada proyecto antes de dejarlo en manos del cliente.

Vegan Max team

Proyecto residencial · San Luis

Monitorización solar en vivienda unifamiliar

Instalamos seis paneles y un inversor con lectura en tiempo real. El propietario quería saber cuándo lavar la ropa sin tirar de red. Ajustamos las rutinas según el excedente diario y ahora aprovecha el 78% de su producción.

Vegan Max team

Auditoría energética · 2024

Control de consumo fantasma en tres estancias

Medimos televisores, consolas y equipos de sonido en salón, cocina y despacho. Con enchufes programables recortamos el gasto en reposo sin tocar los aparatos que sí conviene dejar conectados.

Vegan Max team

Almacenamiento · Piloto interno

Prueba de baterías en vivienda con ausencias largas

Antes de recomendar baterías a un cliente, las probamos en casa de uno de los técnicos. Comparamos el excedente aprovechado en tres escenarios de hábitos y descartamos la opción para perfiles con consumo diurno bajo.

Cada caso se documenta con lecturas reales antes y después. Si quieres ver cómo trabajamos, escríbenos a info@veganmax.com o visita nuestro taller en Primero de Mayo, Municipio de San Luis.

Por qué existe Vegan Max

Nacimos midiendo el consumo de una casa real, no diseñando un catálogo. Ese hábito sigue definiendo cómo trabajamos: primero observamos, después proponemos.

Medimos antes de recomendar

Cada instalación empieza con una semana de lectura: producción de los paneles, picos de consumo por franja horaria y el gasto silencioso de los aparatos en reposo. Sin esos datos, cualquier consejo sobre enchufes inteligentes o tamaño de batería es una suposición.

Preferimos lo que se mantiene solo

Un sistema que obliga a revisar gráficas cada día termina abandonado. Diseñamos rutinas de apagado, avisos de excedente y umbrales que funcionan sin supervisión, para que la casa siga ahorrando incluso en las semanas en que nadie mira la aplicación.

Decimos cuándo no compensa

Hay viviendas donde añadir almacenamiento no mejora nada y otras donde automatizar la cocina es un gasto inútil. Lo explicamos antes de vender, aunque eso signifique recomendar menos equipos de los que el cliente esperaba.

El efecto que buscamos es concreto: menos consumo en horas punta, excedente solar aprovechado en casa y una factura que se entiende sin necesidad de un técnico al lado. Si quieres ver cómo lo aplicamos a un caso real, puedes conocer nuestro proceso.

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